Estoy embarazada

Estoy embarazada

Si estás embarazada probablemente ya habrás empezado a notar por ti misma ciertos cambios en tu cuerpo. Pero, aunque no sean tan evidentes, durante el embarazo, el cuerpo también presenta unas necesidades nutricionales muy específicas para favorecer el buen desarrollo de cada etapa.

 

Por eso, debes tener en cuenta que durante el embarazo y la lactancia aumentan los requerimientos de energía y nutrientes para conseguir un desarrollo óptimo del feto y del recién nacido.
Por esta razón, algunas vitaminas y minerales son esenciales en tu dieta. Cada vitamina cumple una función específica y deberías asegurar una correcta aportación. La vitamina B9 o ácido fólico, por ejemplo, previene malformaciones en el embrión, como la espina bífida. La vitamina D, por su parte, es necesaria para la absorción del calcio y el fortalecimiento de los huesos. Además es especialmente recomendable el DHA (ácido graso poliinsaturado) presente en todos los tejidos del organismo y que juega un papel clave en la estructura y el funcionamiento del sistema nervioso. Por supuesto el calcio es igualmente importante ya que interviene en la formación del esqueleto del feto.

 

Como te imaginas, durante el embarazo y la lactancia aumentan los requerimientos de energía y nutrientes para conseguir un desarrollo óptimo del feto y del recién nacido. Por eso es indispensable que cuides al máximo tu dieta para que sea saludable y equilibrada. Las claves que deberías seguir son aumentar el consumo de líquidos y reducir el consumo de grasas saturadas, colesterol e hidratos de carbono. Lo mejor que puedes hacer por tu salud y la de tu bebé es dar prioridad en tu dieta a productos frescos y sanos y ayudarte de complementos nutricionales específicos que os proporcionen el aporte indispensable de vitaminas y minerales.


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